De caja de vino a maleta vintage







Conociendo mi afición por reciclar, pintar, decorar, etc. todo lo que cae en mis manos,  mi hermano me regalo una caja de vino (después de la Navidad, un clásico).


La forma de la caja me recordaba a las maletas antiguas de madera y pensé en tratar de imitar una.
  


Después de lijar la caja y echar una capa de gesso, pinté la caja de marrón chocolate. 

Aquí también usé la técnica de la cera, consiste en pasar una vela por los bordes y alguna zona más que queramos desgastar. 

una nueva capa de pintura acrílica, esta vez azul. Por último lijé para sacar el marrón de debajo y conseguir aspecto de usado y desgastado por el tiempo.

La cosa se torció a la hora de decorar la tapa. Esta parte fue una odisea. Quería poner fotografías vintage/retro. Como no tenía láminas busqué imágenes para imprimir por Internet.


No quería pegarlas tal cual, en papel normal, ni tenía médium para transfer, ni una impresora láser...

 ¡No tenía de nada!

La solución: traté de hacer mi propio médium caserillo con lo que tenía.




 Hice una mezcla con cola, barniz y un poco de agua. Di cinco capas de la mezcla sobre cada una de las fotografías, dejando secar entre capa y capa. Una vez seca la última capa, humedeciendo un poco la parte de atrás de la fotografía, retiré, frotando con el dedo,  las capas de papel para dejar la lámina plastificada que queda al secarse la mezcla de barniz y cola. En está lamina se transfiere la tinta y quedan impresas las imágenes.

Como he dicho, mi impresora no es láser, las impresoras de cartucho no sirven para el transfer.

 Aún así, como no tenía otra cosa, probé, par ver que salía del experimento. 

De ahí que le diera tanta capa, por lo general con tres capas de médium basta. Con tres no se transferencia la imagen y la lámina no queda tan flexible como con el médium y se rompe al manipularla. Con cinco la imagen quedaba impresa, aunque no igual de nítida que el resultado de una impresora láser, al ser más rígida,  al pegarla quedaron algunas arrugas.

"Me consuelo pensando que así tiene mas aspecto de antiguo y deteriorado por el uso".



También puse unas letras con pasta de relieve en la tapa: OH LÁ LÁ, junto una fotografía de la Torre Eiffel y el  cartel de Steilen de el cabaret Le Chat Noir (El Gato Negro)



 Para que pareciera una maleta (que no una caja de vino), le puse en las esquinas unas cantoneras y un asa de cuero marrón  en la parte frontal.   


 

 Para el interior utilicé decoupage. Poniendo trozos de distintas servilletas, buscando  aspecto de empapelado con retales.  Utilicé recortes que me habían ido sobrando de otros trabajos y quedó de los más colorido... quizá debí usar menos variedad!  LOL







A pesar de sus fallitos, espero que os haya gustado. Al final quedó mejor de lo que pensaba, y me gusta el resultado , de hecho así se va a quedar, ya la tengo a la vista en mi habitacón. 

Seguiré tratamdo de perfeccionar mi medium casero.... 


Besotes, 

Ciao. 





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